Sexo durante el embarazo

Nota publicada en:  REVISTA SER PADRES HOY

Periodista: Florencia Del Gizzo

Aspectos y abordajes de la nota:

• La sexualidad durante el embarazo suele cambiar y se vive de distinta manera de una mujer a otra. Mientras algunas indican que el deseo sexual se despertó aun más, otras, en cambio, tienen baja su libido. Miedos, ansiedades, el foco puesto en el bebé. ¿Qué se siente en cada trimestre?

• Cómo vivir una sexualidad plena durante el embarazo. Vacaciones, relajación, mayor espacio para la intimidad. Consejos para no quebrar el vínculo con la pareja.

1. ¿Por qué el deseo sexual aumenta en algunas mujeres y en otras disminuye? ¿De qué depende?

Los cambios hormonales y fisiológicos del embarazo pueden tener impactos diversos de una mujer a otra.

En esta etapa , la zona genital está más irrigada por los vasos sanguíneos lo cual junto a los cambios hormonales, puede aumentar la sensibilidad a nivel de pechos y pezones, y de la zona genital, facilitando así la llegada al orgasmo.

Además estas variaciones hormonales, pueden permitir una mayor lubricación vaginal generando una mayor sensación de placer durante la relación sexual.

También, muchas parejas disfrutan más de su sexualidad ya que no deben estar pendientes del uso de métodos anticonceptivos.

Sin embargo, algunas mujeres que sufren diferentes sintomatologías propias del embarazo (por ejemplo náuseas, somnolencia, calambres, pesadez) también pueden disminuir el deseo sexual. Esto sumado a los miedos lógicos de esta etapa, y a la centralización del foco de atención en el bebé puede alterar la vida íntima de la pareja.

2. ¿Qué pasa con la sexualidad en aquellas mujeres que les costó quedar embarazada? ¿Cómo influyen los miedos? ¿Es conveniente que estas mujeres hagan terapia?

Siempre les digo a mis pacientes que consultan porque el embarazo no llega, que no deben permitir que sus relaciones sexuales se conviertan en relaciones reproductivas. Esto es muy difícil de lograr ya que en algunos casos, las relaciones sexuales se sienten obligatorias si se está cerca de la ovulación, independientemente de que tengan ganas o no. Tal vez han tenido una simple discusión de pareja o llegan cansados de sus actividades del día y si justo ese día es a mitad del ciclo, se sienten forzados a mantener relaciones aunque en ese momento les resulte más seductor lavar el auto o limpiar la casa. Esto creo que puede desgastar a cualquier pareja.

Esto repercute en que cuando logran el ansiado embarazo, se sienten liberadas de esta cuestión y pueden desarrollar más libremente su sexualidad sin estar pensando si esta vez quedarán embarazadas o no.

En otros casos, no menos frecuentes, cuando finalmente alcanzan el objetivo tan deseado, la larga búsqueda hace que se intensifiquen los miedos normales de esta etapa.

No podemos dejar de tener en cuenta que las mujeres desde pequeñas jugamos a ser mamás desde la primera muñeca que recibimos como regalo. Esto hace que vayamos creciendo con diferentes proyectos y fantasías acerca de la maternidad como por ejemplo cuántos hijos tendremos, a partir de que edad, serán varones o nenas? Pero dudo que muchas durante su infancia o adolescencia siquiera se les cruce un pensamiento acerca de que en el futuro pudieran tener dificultades para concebir.

Cuando la mujer comprueba que no puede quedar embarazada normalmente, este cambio de carril, este cambio de pensamiento sostenido por años, suele ser brusco anque violento psíquicamente hablando, por lo cual sostengo que es muy importante poder contar con una buena asistencia psicológica que puede acompañar y brindar herramientas que ayuden a atravesar de la mejor manera posible esta instancia no prevista y aún logrando el embarazo, es importante el sostén terapéutico en esta situación para poder llevar adelante una vida normal dejando de lado miedos y cuidados innecesarios o exagerados.

3. ¿Es seguro mantener relaciones en el primer trimestre de embarazo?

No existen contraindicaciones para mantener relaciones sexuales durante los 3 primeros meses, siempre que el embarazo tenga una evolución normal y no sea un embarazo de riesgo.

Tanto la embarazada como el bebé no corren peligro alguno por el sólo hecho de mantener relaciones.

El cuello del útero está cerrado, por lo cual no hay comunicación entre la vagina y la cavidad uterina, además el embrión está protegido en su saco gestacional e inmerso en líquido amniótico.

4. ¿En qué situaciones puede haber restricciones para mantener relaciones sexuales?

En casos de dólores cólicos uterinos, sangrado, placenta previa, amenazas de aborto, amenaza de parto prematuro o ruptura de bolsa se sugiere evitar las relaciones sexuales.

5. ¿Cómo se vive la sexualidad en las distintas etapas del embarazo?

El aumento o disminución del deseo, suele variar según el trimestre de gestación que se esté atravesando.

En líneas generales, durante el primer trimestre, las hormonas pueden generar algunas molestias como náuseas, vómitos, somnolencia. Esto y la orientación del foco de atención sobre sí misma y el bebé, puede provocar una disminución del apetito sexual.

En cambio, en el segundo trimestre, el cuerpo ya se adaptó a los cambios, y este suele ser el período en donde aumenta el deseo sexual y por ende puede desarrollarse mejor la sexualidad de la embarazada.

Sin embargo, al alcanzar el tercer trimestre, el volumen de la panza y algunos miedos en cuanto al daño al bebé que se presentan sumados a la ansiedad por las cercanías del parto, pueden disminuir el deseo sexual.

Las contracciones del útero que pueden presentarse durante el orgasmo, no tienen ningún efecto dañino sobre el bebé.

A partir del 4° o 5° mes de gestación aproximadamente, se sugiere evitar la posición de misionero (mujer acostada/ hombre sobre ella), ya que el peso del útero puede presionar grandes vasos sanguíneos ubicados por detrás de este, pudiendo disminuir el aporte de oxígeno al bebe.

6. ¿Qué pasa en los últimos meses? ¿Mantener relaciones puede adelantar el parto?

No necesariamente, si bien el semen contiene prostaglandinas que son sustancias que se utilizan médicamente para ablandar el cuello del útero e iniciar el trabajo de parto. No existen evidencias científicas que hayan demostrado que la cantidad de prostaglandinas presentes en semen sean suficientes para adelantar el parto.

El estímulo de los pezones puede liberar la hormona ocitocina, responsable de las contracciones uterinas pero esto tampoco se ha comprobado que sea efectivo para la iniciación del trabajo de parto.

En definitiva,el mantener relaciones sexuales no provoca contracciones efectivas para desencadenar el trabajo de parto.

7. ¿Cuáles son los mitos que debemos desterrar?

Mitos falsos:

La mujer embarazada es menos deseable sexualmente: Falso. Por el contrario, los cambios hormonales hacen que las curvas femeninas se acentúen, y hasta pueden notarse mejoras en el cabello y la piel, esto provoca que muchos hombres encuentren muy atractiva a la mujer en esta etapa.

El hombre puede tocar al bebe durante el acto sexual: Falso. El pene definitivamente no puede contactar al bebé. Entre la vagina y el útero se encuentra el cuello uterino que tampoco suele ser contactado por el órgano masculino durante la relación. Además el cuello del útero está sellado por el tapón mucoso que funciona como barrera para cualquier contaminación posible.

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Este es un corte longitudinal donde se observa la pelvis de una mujer acostada, se ve la vejiga por delante (a la derecha), por detrás útero y abajo de la vejiga y el útero, la vagina.
 
 
 
 
El hombre puede aplastar al bebé: Falso. El bebé está inmerso en líquido amniótico que amortigua los golpes y lo protege. Sólo hay que tomar algunas precauciones a medida que crece la panza, buscando las posturas que no presionen el abdomen ni incomoden a la embarazada.

El semen puede desencadenar contracciones: como ya fuera explicado, esto no está comprobado científicamente.

8. ¿Existe algún cambio fisiológico en el útero cuando la mujer embarazada tiene un orgasmo?

Durante el coito, aumenta el flujo sanguíneo del útero y esto puede incluso favorecer a la oxigenación del bebé. Además durante el orgasmo, pueden experimentarse contracciones que no lo afectan en absoluto.

9. ¿Es real que mantener relaciones sexuales durante el embarazo es beneficioso y prepara el cuerpo para un parto vaginal ya que los músculos de la vagina se ejercitan durante una relación sexual y mejoran su tono muscular para el momento del nacimiento?

Los músculos ejercitados ejercen mejor su función independientemente de qué  grupo muscular se trate. En este caso, si bien es cierto que durante las relaciones se contraen y relajan los músculos pelvianos, esto no necesariamente tiene algún tipo de incidencia en cuanto a mejorar la dinámica del parto vaginal.

10. ¿Qué siente el bebé mientras la mamá mantiene la relación?

El bebé no siente nada, esta cómodamente flotando en el líquido amniótico. Es  importante recordar que durante la relación sexual sólo participa la pareja y el bebé es absolutamente ajeno a este momento de intimidad.

11. ¿Qué hacer cuando el papá no quiere porque teme hacerle daño al bebé?

Como ya fuera comentado, debe explicársele al papá, que la anatomía femenina no permite que el él tenga contacto con el bebé durante la relación sexual.

12.¿Cuáles serían las recomendaciones para vivir la sexualidad en esta etapa maravillosa de la vida?

El embarazo es una etapa única e irrepetible. Aunque ya se hayan experimentado otros embarazos o se vuelvan a vivir en un futuro, cada embarazo es especial, individual y único. Inclusive en la misma mujer los embarazos pueden resultar experiencias diferentes entre sí.

El poder desarrollar una sexualidad plena durante el embarazo, ayuda a la mujer a descubrir que sus cambios corporales no la “afean” y no la tornan indeseable. Deben dejarse de lado los tabúes, mitos y fantasías y poder disfrutar del sexo en pareja durante esta etapa, dado que si el embarazo es normal, no hay motivos relacionados al ámbito sexual que puedan modificar el curso del embarazo ni la salud del bebé.

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